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Salió redondo todo para la Selección Argentina. Con un 4 a 0 ante Haití, hubo despedida en La Bombonera con un hat-trick de Messi y otro de Agüero tras una asistencia de la Pulga.

Por un amistoso internacional con la intención de despedirse de la gente antes de arrancar la gira previa al Mundial de Rusia 2018, Argentina goleó a Haití por 4 a 0 en La Bombonera. Si bien desde entrada se sabía que Haití venía a resguardarse y buscó tratar de recibir la menor cantidad de goles posibles, el conjunto dirigido por Jorge Sampaoli tenía un as bajo la manga pese a todavía, no tener una idea de juego tan concreta: Lionel Messi. El equipo era superior, por invidualidades más que por juego colectivo y con grandes apariciones por las bandas con Eduardo Salvio y Nicolás Tagliafico. Tras varias situaciones, llegó el primer grito de la noche en el Alberto J. Armando: Giovani Lo Celso penetra el área y recibe una dura infracción que termina siendo penal. Pelota que acomoda la Pulga y lejos de definir con clase, apunta a la izquierda con fuerza y pese a que el arquero llega a tocarla, se mete adentro. Primer gol en La Boca para el 10 del Barcelona.

Fue un ida constante sin vuelta de Los Granaderos, que hacían lo que podían ante la enorme diferencia de jerarquía. Lo tuvo Gonzalo Higuaín, Ángel Di María y hasta el mismo Messi, pero el cierre del primer tiempo fue tranquilo, sin sobresaltos y cuidando las piernas ya que el rival metía demasiado.

El complemento no tuvo grandes diferencias pero si otra lectura. Argentina encontró los circuitos correspondientes para lograr convertir: Fue del 10, de nuestra bandera, el segundo de la blanca y celeste. Aprovechando un rebote, raro en él, pero así puso su doblete.

Ahí, se daban los ingresos de Sergio Agüero y Cristián Pavón, ovacionado por su casa, La Bombonera. La cual lo ve los domingos y los miércoles dandole alegrías a los hinchas de Boca. Y fue así como llegó el tercero: Jugada de Pavón, sacrificio y gambeta para encontrar con una potente asistencia a su idolo, a Messi para que convierta su triplete, el primero en tierras argentinas y cumplir su sueño de asistir al ganador de cinco balones de oro.

El cuarto, iba a ser del Kun: Su amigo, con ese que comparte la celeste y blanca desde las juveniles, piensa y le pone un pase milímetrico, que por el Estadio donde se jugaba podríamos hasta decir Riquelmeano para dejarlo solo y el hombre del Manchester City cambiaba por gol.

Fue eso. Pudo ser más abultado, pero hay que cuidarse y hay que cuidar al capitán. Por el, paso el mejor producto del equipo dirigido por Jorge Sampaoli. Si bien contra una Selección de clase baja como lo es Haití, sin jerarquía, pero con el mensaje claro: Las esperanzas están depositadas en el hombre del Barcelona.

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